
En los años 60 y 70 los militares latinoamericanos, apoyando los intereses económicos e ideológicos de los EEUU, asaltaron los procesos democráticos de sus respectivos paises. Con el argumento de acabar con los rojos fantasmas del “terrorismo universal”, se instauraron diversos regímenes militares, vulnerando los más básicos derechos universales. Instruidos en la academia de torturadores, la “Escuela de las Américas”, ubicada en Fort Benning, Georgia, fueron adiestrados en las arcaicas artes de la vejación y el asesinato.












Comentarios recientes